Fiestas Locales

Fiestas del Stmo. Cristo del Rayo

Moratalla inicia sus fiestas mayores el 15 de junio, festividad del Cristo del Rayo, en cuyo honor se celebran ya que en ese mismo día de 1621, estando la Iglesia Parroquial llena de fieles, se produjo el milagroso impacto de un rayo en la imagen de un Cristo Crucificado sin que sufriera daño alguno ninguno de los presentes. Destaca en esté día el Desfile Huertano, la Ofrenda Floral, la Función Religiosa y la solemne Procesión.
Pero tienen su continuación entre los días 11 y 17 de Julio. Aunque se celebran numerosos festejos como Elección y Coronación de Reina y Damas de Honor, Certamen Literario. “Albaricoque de Oro”, Castillo de Fuegos Artificiales, Pasacalles Musicales y un largo etcétera, el eje central de la fiesta lo constituyen los Encierros y Sueltas de ganado bravo.

En los días previos, se pueden observar, en un vallado junto a la Casa de Cristo, las reses que entrarán en los distintos encierros.
El estallido propiamente dicho, digno de vivir y admirar por los visitantes, lo constituyen las tradicionales Dianas Floreadas, acompañadas del característico Volteo General de Campanas y de gran tronería, donde la multitud, en las primeras luces del alba, salta y baila sin cesar a los compases de la música como preámbulo de los emocionantes Encierros.
Éstos se celebran al modo tradicional, es decir, recorriendo el ganado bravo la vereda, campo a través, en compañía del cabestraje, de los gañanes a caballo, y de numerosos mozos a pie, en una comitiva campestre de gran plasticidad. Hay quien prefiere “salir a esperarlas”, es decir, acudir a determinados puntos del recorrido para ver pasar el Encierro antes de su entrada en el pueblo.

Y, durante siete días trepidantes, nuestras estrechas calles se convierten en escenario de emociones repetidas para todos aquellos que quieran “correr con la vaca” sin más limitaciones que las de su propio valor.

Recomendamos, a quienes nos visiten en estos días, que busquen refugio en las numerosas Peñas instaladas a lo largo del recorrido, done podrán disfrutar de nuestra proverbial hospitalidad pero sin olvidar que nunca se está totalmente a salvo de sustos



La Fiesta del Tambor en la Semana Santa de Moratalla

Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección, los moratalleros ocupan las calles del pueblo y hacen sonar sus tambores con un estruendo audible a varios kilómetros. Desde hace siglos tiene lugar esta manifestación que exige un gran esfuerzo físico por parte de los tamboristas.



Una fiesta de todos

Tal vez el rasgo más característico de la Fiesta del Tambor de Moratalla, y el más difícil de explicar, sea la semejanza en la variedad. Todo el mundo participa de la fiesta, aunque cada cual va libremente por su lado; cada tamborista elabora un toque de tambor personal que, al mismo tiempo, es perfectamente identificable con el toque moratallero.

Todos los tamboristas van vestidos con túnica y capirote, pero muy pocas indumentarias son exactamente iguales.

Todos los tambores responden a un tipo común totalmente artesanal, cuyos ingredientes son: madera, cuerdas, metal, pieles de cabra y oveja, seda…, pero cada uno presenta unas variedades que lo diferencian de los demás.

Todos suenan (y mucho), pero cada tambor con matices diferentes según el gusto de su dueño o la suerte que deparen las pieles.

Todo el mundo participa aquí de un sentimiento común de exaltación, que cada persona transforma en un algo diferente: pasión, rabia, religiosidad, alegría, fuerza, camaradería, individualismo, exhibicionismo, éxtasis…